Descubrir el País Vasco, es sumergirse en un universo de tradiciones, de cultura y de buena convivencia, al pie de los Pirineos y a orillas del océano. A la gente le gusta su deporte tradicional, la pelota vasca, su idioma, su gastronomía, sus paisajes y sus pueblos de mucho carácter.

Bonito pueblo vasco, Ascain, a seis kilómetros del océano, con sus casas características y su frontón central. Cerca, culmina, a 905 m, la cima de la Rhune.

Situado en un enclave francés que se prolonga en Navarra española, Sare, pueblo, clasificado «  Pueblos más bonitos de Francia », posee casas de estilo vasco de los siglos XVII y XVIII, notablemente decoradas. En la plaza, el frontón, teatro de numerosos partidos de pelota, es uno de los altos lugares históricos de este deporte.

Aïnhoa también figura entre los « Pueblos más bonitos de Francia ». Fundada en el siglo XIII, esta bastida acogía a los peregrinos en el camino de Santiago de Compostela.

Espelette, es la ciudad del pimiento del mismo nombre, que encontramos en muchos platos de la gastronomía vasca. Cada año, en octubre, la localidad celebra este rojo condimento, tradicionalmente colgado de las fachadas de las casas a fin de secarlo.

Cambo-les-Bains ineludible: Una visita de la mansión de Edmond Rostand, la Villa Arnaga. Hoy en día, están expuestos numerosos recuerdos del escritor, en una decoración « Belle Époque » con suntuosos jardines de estilo francés e inglés.

Para ver también, el pueblo de La Bastide Clairence, clasificado entre los
« Pueblos más bonitos de Francia », cuenta con una quincena de artesanos de arte.

 
Aller en haut de page